jueves, 27 de septiembre de 2012
KISS ME HARD BEFORE YOU GO.
Algunas veces, centraba la mirada en un punto lejano, quién sabe si de su pasado o su futuro, si de su presente, y yo me preguntaba a cuántas millas de distancia estaría de mí. Es por eso que siempre la echaba de menos, incluso teniéndola al lado. A veces, perdía aquel punto por unos momentos, y entonces me miraba y sonreía de un modo extraño, como con pena, como si temiese que todo fuese igual de vacío que con los anteriores.
She gives them butterflies.
Pero ella es así. Vives con el miedo a que un día se despierte y no quiera saber nada más de ti, y con la esperanza de que al siguiente haya dormido bien y lo quiera saber todo.
jueves, 20 de septiembre de 2012
Un nuevo Kai para una nueva Yma.
Y así nació todo. De donde menos te lo esperas, en el momento más inoportuno, por las personas menos adecuadas. Y una de ellas, era Yma. Y la otra era Kai, el verdadero, sólo que Yma no supo verlo en un principio. Comprobó qué tal sabían sus besos y pensó: "No está mal." Comprobó qué tal sabían sus abrazos y pensó: "No está nada mal." Comprobó cómo eran sus palabras de ánimo y pensó "No está pero que nada mal." Y ahora ya no es Yma si no esta Kai. Quizá porque era esa pieza que le faltaba, lo que llena el vacío de su interior, lo que está ahí cuando se ha ido todo. Quizá porque no era como ningún otro Kai. Porque era alguien totalmente distinto, porque era él.
domingo, 26 de agosto de 2012
Verás, nadie quiere ver fotografías de algo que puede tantear con sus propios ojos, tocar con sus propias manos o sentir con su propia piel. Pero si creas fotografías de un mundo que sólo tú puedes ver, si alteras la realidad convirtiéndola en otra cosa, si cuentas una historia... Lo habrás conseguido.
martes, 12 de junio de 2012
Querido Kai:
Supongo que te preguntarás por qué te escribo una carta y no te llamo o mando un mensaje, pero ya sabes que no me gustan las cosas típicas. Sólo quería decirte que he llegado a la conclusión de que no eres como el resto de las personas. Quizá es por eso que no te trato como a los demás, y a lo mejor ha llegado el momento de que sepas todo lo que me has ayudado a crecer como persona y a seguir el camino correcto. Te doy las gracias por eso, por cada detalle, por cada sonrisa, por todas las veces en que te ríes de mí y por cada momento en el que me has hecho volar. Tú me has enseñado que se puede volar sola y ser más feliz que con nadie, pero no puedo olvidar que contigo todo era más fácil. Eres mi sonrisa favorita.
Recuerdo muchas veces la primera impresión que tuve de ti, me pareciste el típico chico. ¡Cuán equivocada estaba de eso! Poco a poco me demostraste que yo era más importante para ti que las demás, y quizá eso me acobardó. Perdona todo lo que he hecho mal contigo, no te lo merecías. Estaba tan dañada por dentro que veía a toda la gente del mismo modo, tan iguales... En blanco y negro, ¿sabes? Ni un solo color.Y entonces apareciste tú...
Debería sentirme ultrajada por todo lo que me has sorprendido, por los líos de cabeza en los que me has metido. No te preocupes, te perdono.
Sé muy bien lo que estás pensando ahora mismo: "Cómo la quiero...". Y tienes pintada una sonrisa y los ojos llenos de luz. ¿He acertado?
P.D. : Yo también te quiero.
Yma.
lunes, 21 de mayo de 2012
Y feliz.
Me recuerda muchísimo a él. No me contaba con tanto detalle al principio, pero siempre me tenía de consuelo, de apoyo. Siempre estuve para él... No cometas los mismos errores que yo. No le hagas la persona más importante del mundo, ni la sonrisa más bonita, ni la mirada más acogedora. Porque no es nada de eso si tú no lo eres para él. Sólo tienes que aprender. Cuando yo hablaba con él, era como estar flotando, era feliz como nadie. Pero un buen día, se fue. Y sabes que algo se ha roto, y que esta vez no e la discusión número mil que vais a arreglar como siempre, no. Esta vez se ha colmado el vaso, de verdad, se acabó. Y te dan ganas de tumbarte en la cama y no levantarte en varios meses, y no estar en su instituto, ni ciudad, ni país. Pero es lo que hay. ¿Y él está mal? ¡No! Vive su vida, con sus amigos, sus besos de otras y su felicidad o tristeza por personas que no eres tú. Y te despiertas. Y miras de frente y ya no hay una pared contra la que siempre te das de bruces. El camino está despejado. Y ahí estás tú, imponente, más alta que nadie. Más alta que nunca. Y feliz.
domingo, 13 de mayo de 2012
Sus propios ojos le devolvieron la mirada reflejados en los de él. Pero de repente se perdió a sí misma en ese mar al que sabía entrar, pero del que no podía huir. Porque el color verdoso le atrapaba, le insistía, le acaramelaba. Le hacía pensar que era querida ahí dentro. Aunque fuera mentira. Se aferró a ese sentimiento, aun sabiendo que dentro de pocos segundos la verdad se le clavaría por todo su ser a modo de puñal, porque estaba dispuesta a pagarlo muy caro sólo por poder estar ahí dentro, un rato más, para perderse y no salir nunca.
[y algún día lo conseguiría].
Así lo quiso, así sería.
Y decidió que no quería besos sin nombre ni promesas incumplidas, que antes prefería ver el SOL y cómo cae la lluvia sin compañía alguna. Y decidió que pasaba de pieles desnudas y que se iba a vestir para verse a sí misma y no para que la viesen los demás. Y decidió que se acabó el esperar rosas en San Valentín o cenas de aniversario y que cuando quisiese algo, lo conseguiría sola. Y decidió que se le había acabado el amor. Que ya no le quedaba NADA para nadie que no fuese ella.
jueves, 3 de mayo de 2012
Y es que "el otro" se fue. "El otro" siempre se iba...
Yma perdió a Kai por "el otro". "El otro" perdió a Yma por Kai. Y Kai..., Kai echaba de menos a Yma y sentía rabia por culpa de "el otro". Y la culpa parecía ser toda de "el otro". ¿Qué habían hecho ellos? Yma intentó ser feliz con Kai, hasta que "el otro" decidió volver y llevársela. Y Kai sólo había tratado de quererla, de hacerle feliz unas pocas horas, de llevarle donde quisiera, de hacerle sentir que valía mucho más de lo que aceptaba. Lo único que hizo mal Kai fue permitirle a "el otro" que volviese a la vida de Yma. Porque luego se arrepintió cuando la vio llorar; cuando vio su cara de niña bañada en el desconsuelo; cuando observó sus ojos, como sin sueños; cuando vio, más bien, cuando NO vio, su sonrisa. Y Kai echó de menos ser ése de antes que no se preocupaba por nada más que por él mismo.
lunes, 30 de abril de 2012
-Yo le quise, y a veces ella también me quiso. [Pablo Neruda].
Pero querer solo, a veces no llena, y llega un momento en el que estás tan vacía que ya ni sientes, que ya no te acuerdas de cómo era eso de querer, que sólo recuerdas que dolía. Y los momentos buenos se esfuman y ya no tienes ni idea de por qué estás ahí, no te acuerdas de los motivos que te llevaron a luchar.
Y entonces te vas.

Pero querer solo, a veces no llena, y llega un momento en el que estás tan vacía que ya ni sientes, que ya no te acuerdas de cómo era eso de querer, que sólo recuerdas que dolía. Y los momentos buenos se esfuman y ya no tienes ni idea de por qué estás ahí, no te acuerdas de los motivos que te llevaron a luchar.
Y entonces te vas.
Nunca nadie hizo nada.
-¿Alguna vez te moviste de tu pequeño mundo por mí? ¿Alguna vez siquiera te desplazaste para ir a verme? Nunca podías.
-Vamos, Yma... Sabes que lo hubiese hecho.
-No, no lo sé, "otro". Porque nunca lo hiciste. Y en cambio yo, yo sorteé obstáculos y dejé pasar sonrisas, y dejé pasar la calma de Kai. Y lo sabes. Lo sabes mejor que yo. Influías en mí de tal forma, me tenías tan atada, que no sabía ver lo que tenía a mi alrededor. Y cuando te fuiste, cuando te fuiste me vi sin nada. Pero poco a poco aprendí a ver, aprendí a caminar, aprendí a ser yo misma sin ti. Me volví fuerte, desconfiada y madura. Dejé de ser niña. Y, a veces, echo de menos ser esa niña, ¿sabes?. Pero entonces pienso en lo que me hiciste tú, en lo que significabas para mí, y comprendo que todo ha cambiado demasiado en este tiempo, que ya no somos los de antes. Y que el pasado... el pasado no vuelve, y no tiene nada nuevo que ofrecerte.
martes, 24 de abril de 2012
Para ti, capullo.
Yma llamó suave a la puerta y "el otro" apareció, sonriendo como cada vez que veía los ojos verdes de Yma. Pero ella no le respondió con las comisuras como solía hacer, y aunque pareciese una tontería, "el otro" se asustó, sin saber muy bien por qué. Yma le devolvió la mirada con esos ojos enormes donde tantas veces se perdía, sin que Yma siquiera lo sospechara."El otro" la invitó a pasar. Yma habló de un modo esquemático, un poco robótico para tratarse de "el otro" y no supo decirle qué le pasaba. ¿No supo? ¿O es que no era capaz de explicarle que creía que se merecía a Kai? ¿Que se había cansado de estar a pie de cañón, dispuesta a perder el alma por "el otro" y solo recibir una promesa de futuro? Porque Yma ya no se sentía Yma. Y quería recuperarse.
- Los colibrís vuelan alto, los colibrís no se cansan - pensó Yma.
Y los besos de "el otro" no la hicieron volar como siempre, y las palabras de "el otro" la cansaron un poco esa tarde. E Yma volvió a la parada mientras llovía y "el otro" le hablaba de lluvia, y por primera vez, a Yma le preocupó mojarse el pelo. La lluvia dejó de tener el color de los ojos de "el otro" y recuperó su antiguo color grisáceo que hacía esos días absurdos. Y "el otro" notó algo extraño en el día, como si el cielo estuviera triste y ese día no debiese existir.
Se despidió de Yma sintiendo una especie de desconexión que quiso creer falsa. Como si algo se hubiese roto en el lazo que los unía. Y cuando llegó a casa echó n vistazo al calendario, y observó que era un viernes normal y corriente, sin fechas importantes ni recordatorios de malas noticias. Un viernes con Yma, nada más. Y de repente, sin saber por que, le entró algo así como un pánico irrefrenable, un pánico inexplicable, un miedo enorme sin motivo alguno. Pero algo dentro de él le dijo que, por mucho que la viese, por mucho que besase cada día a Yma, ya la había perdido. Y "el otro", que nunca sabía nada, comprendió perfectamente todo lo que la iba a echar de menos.
domingo, 15 de abril de 2012
Y Kai se enfadó. Porque "el otro" sólo era un crío que no sabía apreciar ni la mitad de lo que valía Yma. Que la había perdido más de un par de veces y vuelto a rescatar, y que aún así no se aferraba a ella. Que la dejaba ir, que no le importaban las consecuencias. Pero volvía. Y que Yma estaba harta de ese tíovivo, de estar mareada, de dar vueltas y vueltas y volver siempre al mismo punto. Entonces Kai decidió que no dejaría ni que un pestañeo la molestara. Que Yma sería lo más importante, y que no permitiría a nadie hacerla llorar. Que quería poseer esa sonrisa de niña y hacer a Yma su vida entera.
.
Y el colibrí voló más alto que cualquier pájaro. Y nunca, nunca, dejó de batir sus alas
[ni siquiera por "el otro"].
La lluvia comenzó a cubrir los cristales del cuarto. El cielo grisáceo sugería melancolía, y las nubes, nostálgicas, se atrevieron a moverse dejando un resquicio a los rayos del Sol. E Yma se imaginó que, en realidad, su vida era así, un hueco para lo negro y otro para lo blanco, pero ni gota de gris. E Yma se propuso cambiar el esquema de su rutina. Y, a ser posible, hacerle un sitio a Kai.
| Je t'aime. Bordeaux. |
Smile.
Y yo he cambiado, madurado. El problema es que tú sigues siendo el mismo mocoso que cuando tenía trece años me sonreía y cambiaba el mundo. Pero tu sonrisa se ha desgastado, y la mía, renacido. Y he encontrado otra mirada mucho mejor que la tuya en la que adormecerme.
lunes, 9 de abril de 2012
Y Kai volvió.
El aturdimiento dio paso a la rabia contenida durante tanto tiempo. Y es que a Yma ya no le importaban las canciones, los momentos felices ni ese puñado de recuerdos. Porque él los había roto. Y entonces, en el peor momento, se acordó de Kai. De Kai y su sonrisa. De Kai y su tranquilidad. De Kai y su nerviosismo cerca de Yma. Y recordó que el mundo no se acababa en el ombligo de "el otro".
miércoles, 4 de abril de 2012
Título.
Y bueno, quién sabe, quizá un día nos encontremos por ahí. Quizá un día nos miremos como antes, como ahora, y a lo mejor entonces podamos darnos los dos besos que nos faltaron para una presentación formal y podamos empezar de nuevo. Borrón. Cuenta nueva. Como hicimos tantas veces,
aunque nunca funcionó.
domingo, 18 de marzo de 2012
sábado, 17 de marzo de 2012
A veces te echo de menos aunque estés ahí mismo.
miércoles, 14 de marzo de 2012
Kai, Yma y "el otro".
Y es que aunque Kai era lo más parecido al cielo, Yma no se sentía pájaro sin "el otro". Porque "el otro" era pasado, presente y futuro. El pasado, presente y futuro de Yma. Y aunque en un principio decidió cambiar sus alas por la mirada de Kai, pronto se dio cuenta de que no veía las nubes sin "el otro". De que si se descolgaba de esa sonrisa, se descolgaba también de todo. Porque ella no podía vivir sin "el otro". Porque ella no podía sonreír, ni tampoco llorar, sin "el otro". Porque "el otro" era lo más importante que Yma había tenido nunca.
viernes, 9 de marzo de 2012
Juntos podemos.
Podemos inventar un nuevo mundo donde las únicas que bailen sean nuestras manos sobre la piel, ya sabes que nunca se me dio bien bailar. Aunque si era contigo bajo la lluvia, solo me hacia falta que estirases la mano hacia mi, que ya me atrevía.
Podemos inventar una sonrisa donde quepamos nosotros y nuestros problemas, ya sabes lo que me gusta discutir y tu orgullo incluso supera el mío.
Podemos inventar que cada día sin el otro es fácil, pero ya sabes que me muero si tus ojos no acarician mi cuerpo.
Podemos inventar una sonrisa donde quepamos nosotros y nuestros problemas, ya sabes lo que me gusta discutir y tu orgullo incluso supera el mío.
Podemos inventar que cada día sin el otro es fácil, pero ya sabes que me muero si tus ojos no acarician mi cuerpo.
lunes, 5 de marzo de 2012
Kai, Yma.
Cada vez que Kai miraba a Yma se olvidaba de lo que estaba diciendo, se olvidaba de dónde estaba y de qué hacía allí, y en ese momento sólo le importaba perderse en esos ojos de un suave verde que le observaban tranquilos y en calma. Y cuando recuperaba el habla y ya era tarde para fingir que no se había perdido en la sonrisa de Yma, ella reía con todas sus ganas. Y entonces Kai no sabía qué hacer, y sonreía como un niño. Porque podías ser un niño siempre. Siempre, si estabas al lado de Yma.
domingo, 4 de marzo de 2012
Kai era impaciente e intranquilo; transmitía paciencia y calma.
Kai pitó a Yma, ella sonrió. La voz de él era suave; su sonrisa brillaba sin que le diese el sol y su mirada, demasiado increíble su mirada para que estuviese observándola a ella. Yma tuvo una extraña sensación, una especie de calma, que reemplazaba los nervios de la hora anterior, en la que jamás se había encontrado; y su risa salía como la seda, como hacía mucho que no se sentía. Y pensó que, quizá, sólo quizá, Kai era lo que siempre había estado buscando.
"Lo más bonito de Yma es su sonrisa por las mañanas". Eso decía siempre Kai. Y esperaba, tranquilo y resuelto, el porqué de la frase. Y contestaba, paciente y en calma, que el motivo principal era que, por las mañanas, cuando nadie sonríe por el malhumor delas diez y diez, ahí estaba la sonrisa de Yma para decirle a Kai que siempre quedaría algo bueno en el mundo. Siempre, si estabas al lado de Yma.
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